Envasado en frío: el último paso que influye en la calidad de la miel

Envasado miel frío

Envasado en frío: el último paso que influye en la calidad de la miel

La miel se puede envasar de dos maneras: en frío o en caliente. Las mieles envasadas en caliente están sometidas a temperaturas entre los 70 y 80ºC. 

Cuando la miel entra en contacto con el calor pierde parte de sus componentes naturales, por eso, en Reina Kilama utilizamos el sistema de envasado en frío para que nuestra miel mantenga sus propiedades naturales, olor y sabor intactos.

¡Te contamos cómo lo hacemos!

El proceso de elaboración de la miel de Reina Kilama es el resultado del trabajo en equipo de las abejas, los apicultores, los científicos del laboratorio y los trabajadores de la planta de envasado.

Este proceso dura un periodo estimado de 45 días y es imprescindible seguir cada uno de los pasos para obtener nuestra miel de calidad.

1. Extracción del néctar

El primer paso del proceso de elaboración de la miel, comienza cuando las abejas extraen el néctar de las flores o la savia de los árboles.

Las abejas adultas se sienten atraídas por el color de las flores y chupan el néctar con el fin de llevarlo hasta la colmena para su posterior alimentación.

Los apicultores movemos las colmenas por diferentes puntos geográficos donde predomina la flor o el árbol del que queremos obtener la miel.

2. Almacenaje de la miel en la colmena

Cuando las abejas ingieren el néctar, lo depositan en el “buche mielario”, la parte de su abdomen destinada para esta función.  

Una vez lleno, las abejas vuelven a la colmena para almacenarlo. Durante el camino de vuelta, lo mezclan con enzimas que ellas mismas segregan y que modificarán el pH de la miel. 

En la colmena, lo pasan a las abejas más jóvenes para que sean ellas quienes finalicen el proceso de modificación, mientras las adultas vuelven a salir en busca de más néctar.

Las abejas jóvenes mastican el néctar durante aproximadamente 30 minutos, para bajar su nivel de humedad hasta un 25% y descomponerlo en compuestos más sencillos que contienen fructosa y glucosa. Razón por la que la miel es un alimento tan dulce.

3. Sellado de la celda

Una vez finalizado este proceso, depositan el néctar en las celdas del panal para continuar bajando la humedad y la dejan reposar hasta que la miel alcanza el grado de maduración óptimo.

Cuando la miel está lista para ser guardada, sellan las celdas con cera y pueden conservarla durante muchos años. 

Para los apicultores, el momento en que las abejas sellan la celda nos indica que la miel ya puede ser recogida de las colmenas para su extracción.

Si recogiéramos la miel antes de ser sellada, puede fermentar debido a que las abejas no han terminado el proceso de fabricación y no ha sido eliminada toda la humedad.

4. Extracción de la miel

Antes de proceder a la extracción, los apicultores deben retirar el sello de cera para que la miel y la cera no se mezclen durante el proceso.

La extracción de la miel se puede hacer mediante un sistema de prensado o un sistema de centrifugado. 

En Reina Kilama utilizamos la extracción por fuerza centrífuga, ya que el prensado es un método mucho más antiguo que destruye el panal de cera, impidiendo ser reutilizado posteriormente.

La extracción por centrifugado nos permite realizar una extracción más profunda de la miel por ambas caras del cuadro y, una vez finalizada, los panales son devueltos a la colmena.

El siguiente paso es filtrar la miel para eliminar las impurezas de restos de cera y abejas que hayan podido quedar y, posteriormente, la llevamos a un depósito madurador en el que la miel reposará durante unos días antes de ser envasada.

5. Análisis de la miel

Cuando la miel llega a nuestras instalaciones, extraemos dos muestras de cada bidón que recibimos de miel. La primera es enviada a nuestro laboratorio para realizar su correspondiente análisis. La segunda es guardada por si fuera necesario realizar un contraanálisis.

En este análisis vamos a detectar los parámetros de calidad, las características físicas y químicas, el origen botánico y geográfico, la autenticidad (es decir, que no haya sido adulterada), entre otros parámetros que puedan influir en su grado de pureza.

6. Envasado en frío de la miel

Una vez que hemos comprobado que la miel es pura y fresca, procedemos a su envasado.

Los envases que utilizamos son nuevos, aptos para el almacenamiento de productos alimentarios y con cierre hermético.

El envasado de la miel se puede realizar en frío o en caliente.

Cuando la miel entra en contacto con el calor pierde parte de sus propiedades naturales, pero es cierto, que las mieles que necesitan pasar procesos de pasteurización y homogeneización, deben ser calentadas para obtener mayor fluidez y facilitar el mezclado.

Por el contrario, el envasado en frío es un proceso que se utiliza para conservar los alimentos crudos. Se realiza manteniendo la miel a una temperatura óptima en la que sus características naturales no se vean afectadas. En ningún caso es sometida a tratamientos de enfriamiento.

En Reina Kilama, el proceso de envasado lo realizamos en frío, de esta manera podemos garantizar que la miel pura mantiene sus propiedades naturales, olor y sabor intactos.

Por esta razón, todas nuestras mieles tienden a cristalizar. La cristalización de la miel es el mayor indicativo de que la miel es realmente pura.

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