Miel cristalizada: la miel realmente pura

Miel cristalizada

Miel cristalizada: la miel realmente pura

La cristalización de la miel es un proceso totalmente natural de este alimento que, lejos de indicar que la miel se ha deteriorado, demuestra que la miel que vas a consumir es realmente pura.

¿Alguna vez te ha pasado? ¿Quieres saber cómo devolverla a su estado líquido? ¡Atento a lo que te vamos a contar!

La miel, en su composición natural, cuenta con alrededor de un 80% de azúcares y menos de un 20% de agua.

Esta presencia de glucosa en la miel hace que se formen pequeños cristales que se van uniendo hasta hacerse más grandes y es cuando decimos que la miel cristaliza.

Fases del proceso de cristalización

La miel no se cristaliza de un momento a otro, pasa por dos fases que son las que completan este proceso:

  • Fase 1: la cristalización se inicia cuando empiezan a formarse microcristales que harán que la miel se oscurezca.
  • Fase 2: los microcristales comienzan a unirse de manera que la miel se vuelve mucho más densa y sólida.


Sin embargo, el proceso de cristalización no tiene porqué afectar a todo el contenido del envase, puede darse la situación de que sólo se cristalice la miel que se encuentra en el fondo del tarro.

¿Por qué se cristaliza la miel?

En el proceso de cristalización influyen muchos factores: la temperatura, la composición, la humedad de la miel, el contenido de azúcares, el tipo de miel, el material de envasado

Normalmente, la miel suele cristalizar a las pocas semanas de ser extraída del panal. No obstante, hay mieles que nunca llegan a cristalizar o que el proceso de cristalización es más lento, como es el caso de la miel de encina, que contiene menos azúcares que la miel de flores.

Las mieles que contienen menos agua y más cantidad de glucosa tienden a cristalizar más fácilmente. Por el contrario, cuando mayor sea la cantidad de agua, la tendencia a cristalizar disminuye.

La cristalización también puede verse afectada por las partículas de polvo, polen o restos de cera y propóleos, que puedan estar presentes en ella. Así como por la manera en que se almacena.

Para almacenar la miel debemos tener en cuenta la temperatura, la humedad y el material del envase.

Si la temperatura se encuentra entre los 10 y 21 grados la miel cristaliza más fácilmente, pero debemos evitar conservarla a una temperatura superior a los 21 grados, ya que el calor puede hacer que la miel pierda algunas de sus propiedades. Por tanto, lo más apropiado es conservar la miel no procesada por debajo de los 10 grados.

En cuanto al envase, los frascos de cristal impiden que la humedad natural de la miel se pierda, lo que estimularía la aparición de estos cristales.

¿Cómo evitar que la miel se cristalice?

Antes de contarte algunos trucos para recuperar la miel cristalizada, te vamos a mostrar un método muy sencillo para evitar que la miel cristalice.

El truco de la zanahoria pelada para evitar que la miel cristalice

Con la miel en un tarro de cristal, introduce una zanahoria sin pelar, que esté bien limpia. La zanahoria contiene un 90% de agua en su composición, lo que hace que la miel mantenga su humedad y que se conserve en estado líquido sin degradar sus propiedades naturales.

Trucos para recuperar la miel cristalizada

Ahora sí, si tienes miel en casa que ha cristalizado, puedes devolverla a su estado líquido siguiendo estos trucos.

Calentar la miel cristalizada al baño maría

Para ablandar la miel puedes introducir el bote en una cazuela con agua y calentar al baño maría, verás como poco a poco se irá volviendo más líquida.

En este caso, debes tener cuidado de que el agua no pase de los 40 grados, ya que, superando esta temperatura, la miel puede perder algunas de sus propiedades.

Calentar el tarro de miel cristalizada en el horno o microondas

Si no estás seguro de poder controlar la temperatura del agua por debajo de los 40 grados, siempre puedes acudir al horno o el microondas para ablandar la miel.

  • En el microondas: introduce la miel sin tapadera durante 30 segundos a media potencia. Si ves que no se ha vuelto líquida del todo, vuelve a introducirla en intervalos de 20 segundos hasta que la miel quede descristalizada.
  • En el horno: introduce la miel en un horno que se mantenga tibio y sin tapadera, y deja que la miel se vaya calentando y ablandando lentamente.


Al igual que en el caso anterior, vigila que la miel no se sobrecaliente demasiado.

Como has podido comprobar la cristalización de la miel no significa que la miel esté en mal estado, sino que es sinónimo de calidad y pureza. De hecho, muchas veces se busca esta textura más consistente para consumirla untada sobre otros alimentos, ¿lo has probado?

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